Cuando alguien que lleva años sin escribirme reaparece con un «hola, perdido», intento averiguar rápido qué quiere. Por lo general, hay cuatro posibilidades: invitarme a tomar algo, contarme un chisme, sacarme un chisme o pedirme que le recomiende un cirujano. La diferencia entre «tomarnos algo» y «operarnos algo» justifica leer el mensaje completo.
Lo del cirujano siempre me sorprende. Trabajar cerca de médicos no me convierte en uno ni me da el criterio clínico para evaluar su trabajo. Pero tampoco me gusta dejar una pregunta sin respuesta. Así que suelo consultar a otros doctores y buscar recomendaciones de personas que sí saben. Mi valor consiste, sobre todo, en saber a quién preguntar.
Después de diez años haciendo esas consultas, decidí preparar algo que pudiera llevarse al consultorio. Tomé como punto de partida un texto de Peter Attia sobre cómo elegir un médico de atención primaria y adapté sus preguntas a la cirugía electiva, incluida la odontológica.
Así nació la «Guía para llevar a la consulta de cirugía electiva»: 16 preguntas para conocer al profesional y entender la intervención que propone, las alternativas y el seguimiento. Puede descargarla, llevarla a consulta y anotar las respuestas. Si necesita que le recomiende un cirujano, empiece por aquí. Y si el mensaje era para tomar algo, también puede escribirme.
